Hortensia

Cuidados básicos

Luz

  • Prefiere la luz brillante indirecta.
  • El sol directo puede quemar sus hojas y flores, especialmente en verano.
  • Lo ideal es situarla en un lugar con semisombra o cerca de una ventana orientada al este o norte.

Temperatura

  • Vive bien entre 15 °C y 25 °C.
  • No soporta las heladas intensas si está en maceta dentro de casa, pero en jardín resiste mejor si está en tierra.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire.

Sustrato

Necesita un sustrato ácido y rico en nutrientes (pH entre 5,5 y 6,5).

Trasplante

  • Trasplántala cada 2-3 años a una maceta mayor, preferiblemente en primavera.
  • Asegúrate de que la maceta tenga buen drenaje.

Poda y
Mantenimiento

  • Se poda tras la floración, a finales de otoño o en invierno.
  • Corta las ramas viejas dejando los brotes más fuertes.
  • No podar en exceso, ya que puede afectar a la floración del año siguiente.

Floración

  • Florece desde primavera hasta finales de verano.
  • Para estimular la floración, abona cada 15 días con un fertilizante específico para plantas acidófilas.
  • Eliminar las flores marchitas favorece nuevas flores.

Guía

Para mantenerla perfecta en casa

La hortensia no es una planta cualquiera: es una auténtica camaleona de la naturaleza, capaz de transformar sus flores de rosa a azul según el suelo en el que viva. Sus grandes pompones florales llenan de vida cualquier rincón y, con los cuidados adecuados, podrás disfrutar de un espectáculo de color durante meses.

En el lenguaje de las flores la hortensia significa, abundancia, gratitud, belleza y prosperidad. En Japón, es muy común regalar hortensias para agradecer al prójimo la ayuda ofrecida.
Es originaria de Asia aunque llegó a Europa en el siglo XVIII y conquistó jardines rápidamente.

Una misma planta puede tener flores de diferentes tonalidades al mismo tiempo, dependiendo de la acidez en distintas zonas de la maceta o jardín.

 

Suelo ácido → flores azules.

Suelo neutro → flores rosas.

Suelo alcalino → flores blancas o lilas.

Luz

Ni sol directo ni sombra total. La hortensia es feliz en semisombra luminosa, donde reciba luz suave por la mañana y sombra fresca por la tarde.

 Si la tienes en casa, una ventana orientada al este o norte es su lugar ideal.

Temperatura

Entre 15 y 25 °C estará perfecta. No lleva bien los calores extremos ni las heladas fuertes, así que protégela de cambios bruscos y corrientes.

Riego

La hortensia ama el agua. Sus raíces superficiales necesitan humedad constante, pero ojo: no soporta los encharcamientos. Lo ideal es regarla cada pocos días con agua sin cal o de lluvia, que además ayuda a mantener el color de sus flores.

Tip: si notas sus hojas decaídas, no te alarmes: es su forma de pedir agua. Un buen riego y se recuperará en pocas horas.

Sustrato

La hortensia adora los suelos ácidos y ricos en nutrientes. Aquí ocurre la magia:

  • Suelo ácido → flores azules
  • Suelo neutro → flores rosas
  • Suelo alcalino → flores blancas o lilas

Trasplante

Cada 2-3 años cámbiala a una maceta mayor, siempre con buen drenaje.

Poda y
Mantenimiento

Tras la floración, corta ramas viejas y débiles, pero respeta los tallos jóvenes: ahí están los capullos del año siguiente. En ocasiones se puede hacer una poda masiva, siempre en periodo de reposo, para que al año próximo broten nuevos tallos.

Floración

Desde primavera hasta finales de verano, la hortensia regala racimos de flores que pueden durar semanas enteras. Con un abono para acidófilas cada 15 días y retirando las flores marchitas, tendrás flor tras flor.

Enfermedades y problemas comunes

Aunque resistentes, las hortensias pueden sufrir algunas enfermedades si las condiciones no son las adecuadas. Aquí tienes las más comunes y cómo solucionarlas:

1. Oídio

  • Síntomas: polvo blanco sobre hojas y tallos.
  • Causa: exceso de humedad y falta de ventilación.
  • Solución: retirar hojas afectadas, evitar mojar el follaje y aplicar fungicida.

2. Botrytis

  • Síntomas: manchas marrones en flores y hojas, cubiertas de un moho gris.
  • Causa: exceso de riego y humedad ambiental.
  • Solución: eliminar zonas dañadas, mejorar ventilación y aplicar fungicida.

 

3. Roya

  • Síntomas: puntos anaranjados en el envés de las hojas.
  • Causa: humedad excesiva.
  • Solución: retirar hojas afectadas y aplicar un tratamiento antifúngico.

 

4. Clorosis férrica

  • Síntomas: hojas amarillas con nervios verdes.
  • Causa: agua calcárea o suelos alcalinos que bloquean el hierro.
  • Solución: aplicar quelatos de hierro y regar con agua de lluvia.

 

5. Pudrición de raíces

  • Síntomas: hojas marchitas, tallos blandos, raíces ennegrecidas.
  • Causa: exceso de riego y mal drenaje.
  • Solución: trasplantar eliminando raíces dañadas y usar sustrato nuevo.

 

6. Plagas frecuentes

  • Pulgones: brotes deformados y melaza pegajosa.
  • Cochinilla algodonosa: manchas blancas algodonosas en tallos.
  • Araña roja: hojas amarillentas y telarañas finas.
  • Caracoles y babosas: agujeros grandes en hojas.

Solución: jabón potásico, aceite de neem o insecticidas/acaricidas específicos según el caso.

Consejos extra

  • Colócala en un lugar luminoso pero sin sol directo, como un balcón orientado al este.
  • Riégala con regularidad y controla que el sustrato nunca se seque por completo.
  • Riega en la base de la planta, nunca sobre las hojas.
  • Coloca la hortensia en un sitio bien ventilado, pero sin corrientes fuertes.
  • Retira hojas y flores secas para evitar focos de infección.
  • Usa abono específico para acidófilas, que refuerza su resistencia natural.
  • Recuerda que es una planta que necesita espacio, no la tengas en macetas muy pequeñas.
  • Si quieres mantener sus colores intensos, controla el pH del agua y el suelo