Kalanchoe

¿Sabías que existe una planta capaz de florecer durante semanas sin apenas esfuerzo? Esa es el Kalanchoe, una de las suculentas más queridas en el mundo de la jardinería y la decoración del hogar. Su resistencia, sus colores vibrantes y su fácil mantenimiento la convierten en la favorita de quienes buscan una planta alegre y duradera, incluso si no tienen mucha experiencia en jardinería.

En este artículo descubrirás los cuidados básicos del Kalanchoe, sus curiosidades más llamativas y las enfermedades más comunes con sus soluciones para mantenerla siempre en perfecto estado.

Cuidados básicos

Luz

Necesita espacios muy luminosos, con varias horas de luz indirecta. Puede tolerar algo de sol directo, sobre todo en invierno. Es una planta ideal tanto para interiores como para exteriores.

Temperatura

Se siente cómoda entre 15 y 25 ºC. Puede aguantar temperaturas más elevadas pero no resiste las heladas. Si la tienes en exterior, mejor protegerla en los meses de invierno.

Sustrato

Ligero, con buen drenaje. Lo ideal es usar mezcla para cactus o suculentas.

Abono

En primavera y verano abona una vez al mes con fertilizante para plantas de flor. Así brotarán nuevas flores y crecerá más abundante.

Poda y
Mantenimiento

Elimina flores marchitas y hojas secas para estimular nuevas floraciones.

Enfermedades y problemas comunes

Aunque es resistente, el Kalanchoe no está exento de sufrir problemas si no recibe los cuidados adecuados. Estos son los más comunes:

  1. Exceso de riego / pudrición de raíces
    • Síntomas: hojas blandas, amarillentas y tallos ennegrecidos.
    • Solución: suspender el riego, retirar las partes dañadas y trasplantar en sustrato seco y con buen drenaje.
  2. Falta de luz
    • Síntomas: tallos alargados y débiles, hojas pequeñas y escasa floración.
    • Solución: ubicar la planta en un lugar más luminoso, preferiblemente cerca de una ventana orientada al sur u oeste.
  3. Plagas (pulgones, cochinillas, araña roja)
    • Síntomas: hojas pegajosas, manchas, puntos blancos o hilos finos.
    • Solución: limpiar las hojas con un paño húmedo y jabón potásico o aplicar un insecticida específico para suculentas.
  4. Hojas blandas y caídas sin riego excesivo
    • Síntomas: puede deberse a frío extremo o corrientes de aire.
    • Solución: trasladar la planta a un espacio protegido, cálido y estable.
  5. Floración escasa o inexistente
    • Causa: falta de luz o exceso de fertilizante.
    • Solución: reducir el abonado y garantizar un mínimo de 6 horas de luz indirecta al día.

Curiosidades

Sus flores duran semanas o incluso meses, aportando color en cualquier época del año. También se conoce como “planta de la felicidad” por su capacidad de florecer en invierno.

Se multiplica con facilidad: basta un pequeño esqueje o incluso una hoja caída sobre la tierra para que enraíce. Así que si quieres hacer nuevas plantas de kalanchoe, su multiplicación es muy sencilla.

En el campo del significado de las plantas y flores, su floración en tonos rojos, naranjas, amarillos o rosas se asocian con energía positiva y vitalidad. En algunas culturas regalar un kalanchoe es signo de alegría y festividad.

El Kalanchoe es mucho más que una planta bonita: es un símbolo de alegría, resistencia y vitalidad. Perfecta para decorar cualquier estancia con sus flores duraderas y su fácil cuidado, es la opción ideal tanto para principiantes como para amantes de la jardinería.

Si buscas una planta que aporte color, energía positiva y poco trabajo, el Kalanchoe merece un lugar en tu hogar